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Graffiti

¿Qué es el Graffiti ¿Quiénes hacen estas pinturas que vemos todos los días en los muros de la ciudad ¿Cómo se llaman ¿Qué significan esas letras quebradas (si es que pueden llamarse letras) que siempre son protagonistas en sus pinturas murales? 
 

El Graffiti no es decoración, es subversivo. El Graffiti es acción simbólica, cultura popular, revuelta, improvisación, disensión (y no consenso), pura inspiración (y nada de método).Sus seguidores son atípicos, antisociales, feroces y precoses. Responden al calor de una cierta desmesura, buscando momentos excepcionales que transforman en sus proyectos de vida.  
 

El Graffiti escapa a la domesticación social canonizada en rutinas dominicales. El Graffiti no confirma un cierto orden social, político o económico. El Graffiti no sirve a nadie. El Graffiti no es un símbolo de poder.  
 

Dentro de las diversas manifestaciones que se suceden en la ciudad, (formales e informales) muchos arquitectos, ingenieros, gestores y políticos en nuestras ciudades deberían pedir perdón de rodillas en alguna plaza pública por crear y gestar tremendas moles de hormigón armado, diseñadas con ningún talento y sobre la base de una ominosa mediocridad, con las cuales deberemos convivir por muchos año 
 

También debemos soportar la propaganda política en cada rincón con las caras de quienes no conocemos y mostrando una vez más ninguna originalidad y capacidad de diseño o mínima estética. En cambio, nos preocupamos de hacernos eco de reclamos y peroratas facilistas en contra de unos rayados o pinturas que apenas estarán algunas semanas sobre un muro, sin saber siquiera un ápice al respecto, critica, criticando quizás sólo su ser informal.  
 

Y es que si bien se mira, el Graffiti vivirá mientras la ciudad se haga de muros y exista desigualdad y disconformidad. Simplemente un día alguien queriendo decir algo dudará unos instantes acerca de la manera de hacer público lo que se propone decir y saldrá a la calle a pintar en un limpio muro blanco lo que quiere gritarle al mundo, y lo hará con desenfado y sin remordimientos, como si fuera su derecho 
 

Tabla de contenidos

Graffiti

Origen y variantes del término

Historia del graffiti en España

Subcultura

Formas complejas de graffiti

Famosos

Post-grafiti o street art

Técnicas relacionadas

 

Graffiti:

Se llama grafiti o grafito a varias formas de inscripción o pintura, generalmente sobre propiedades públicas o ajenas (como paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano especialmente pistas de skate).

 Grafiti en Aalborg, Dinamarca.

En el lenguaje común, grafiti incluye lo que también se llama pintadas: La acción de pintar en las paredes letreros, preferentemente de contenido político o social sin el permiso del dueño, y el letrero o conjunto de letreros de dicho carácter que se han pintado en un lugar. Esto es, si el propietario de una cantina local manda a un pintor escribir "Cantina" sobre su puerta, a lo que escribe se le llama simplemente letrero, no grafiti ni pintada. También se llama grafiti, por extensión, a los eslóganes que se han popularizado con estas técnicas (como los grafiti de los disturbios de mayo de 1968 en París: "La imaginación al poder", "Debajo del asfalto está la playa", etc.).

Dentro de la cultura hip hop, se llama grafo o grafiti a unos tipos específicos. En este sentido, una pintada política no sería grafiti.

 

Origen y variantes del término

Es un término tomado del latín: en italiano, "graffiti" es el plural de "graffito", que significa "marca o inscripción hecha rascando o rayando un muro" y así se llaman las inscripciones que han quedado en las paredes desde tiempos del imperio romano, que ha llegado al castellano a través del inglés. Curiosamente, el término "graffiti" ha pasado a muchas lenguas, pero en italiano se emplea el término de origen inglés "writing" para referirse a los grafitis de estilo hip hop, ya que "graffiti" conserva su sentido original.

Es habitual oír grafitis, en plural. Siendo etimológicamente estrictos no sería correcto, ya que de por sí la palabra graffiti ya es plural, pero está permitido "grafitis" dado su amplio uso. El Diccionario Panhispánico de Dudas] de las academias de la Lengua admite como válido el uso de grafiti en singular, y de grafitis en plural, aunque recomienda usar la palabra "grafito" y "grafitos" para su plural, que son las versiones castellanizadas de "graffito" y "graffiti" respectivamente. Recomienda además que cuando se trate de un texto o dibujo pintado, y no rascado ni inciso, se utilice pintada. Aún aceptando la castellización de "graffiti" a "grafiti", se recomienda evitar el uso de "graffiti", ya que en español no existe la grafía "ff".

La costumbre de escribir el propio nombre en lugares públicos y propiedades públicas es antiquísima. En arqueología se utiliza el término "graffiti" o "graphiti" (en latín) para referirse a este tipo de inscripciones realizadas sobre paredes de piedra. No se refiere a las realizadas por el autor de un monumento, sino a las que otros hacen posteriormente sobre el edificio acabado. Por ejemplo, las paredes de mazmorras y prisiones muestran los mensajes, dibujos y calendarios realizados por los presos. Se sabe que los antiguos romanos realizaban abundantes graphiti, puesto que se han encontrado inscripciones en latín vulgar con consignas políticas, insultos, declaraciones de amor, etc. en los lugares menos afectados por la erosión (como las catacumbas o las ruinas de Pompeya cubiertas por la ceniza volcánica).

 

Historia del grafiti en España

  

Espacio reservado para grafiti legal en el Fórum de Barcelona 2004

Antes de la existencia del movimiento actual, el grafiti existía en su estado antiquísimo, con lápices u objetos punzantes, hasta el punto de que ciertos arquitectos españoles hacían los paramentos de los edificios con terminaciones de difícil ataque por los grafiteros (sin prever la aparición del aerosol).

En España el tagging con aerosoles empezó de una manera peculiar, al parecer espontáneamente, mientras que en el resto de Europa fue por influjo estadounidense. Un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban el famoso Muelle (Juan Carlos Argüello), Bleck (la rata) y Glub se pusieron a escribir en las calles, los metros, las estaciones, etc, con sus rotuladores primero y después con aerosol. Era un movimiento descontrolado, con mucho respeto entre los escritores. Eran los llamados flecheros madrileños, por la inclusión de flechas en sus firmas.

 

Pegatinas en Córdoba, España

Ya por 1982-1983 el grafiti empezó a seguir cauces mucho más del estilo del resto de Europa y de EE.UU., pintadas, trenes, metros y todo. En la actualidad se sigue realizando grafiti ilegal, perseguido y castigado por la ley, pero hay más escritores, y algunos de ellos, como Suso33 o DQV, intentan hacerse profesionales del grafiti, o combinar esta actividad con otras relacionadas, como el diseño gráfico. Hay marcas de pintura especializada, como Montana Colors, que patrocinan a artistas de grafiti. Se publican revistas y vídeos sobre el tema. Muchas autoridades locales destinan algunas superficies para la ejecución de grafiti e incluso financian concursos, exhibiciones o festivales de grafiti dentro de sus actividades culturales de verano. Todos unos chicos majos educados y respetuosos con el material urbano

 

Subcultura

Tagging

La palabra inglesa tag designa, entre otras cosas, la firma característica en un solo color que realiza cada grafitero. El término inglés ha pasado a la jerga de los grafitis españoles.

Esta costumbre de escribir el propio nombre con una firma característica (llamada tag) se desarrolló y popularizó en los años sesenta en Filadelfia, Nueva York y otras grandes ciudades de Estados Unidos. En los setenta, un joven mensajero neoyorquino de origen griego empezó a firmar "TAKI 183" en distintos lugares de su ruta con un rotulador. La aparición de Taki en el diario The New York Times, contribuyó a la enorme popularidad del tagging. En esa misma década ya se utilizaban botes de pintura en aerosol para firmar.

En la subcultura del hip hop se espera de los escritores un mínimo de destreza y gusto estético en el diseño de su firma, pero el tag es la variante en la que menos cuenta lo artístico. Generalmente, se valora la abundancia de firmas o la audacia (muchos grafiteros valoran el que las firmas estén en lugares de difícil acceso, como líneas de metro vigiladas).

Socialmente las firmas o tag son los grafitis peor valorados estéticamente, por el vandalismo que suelen implicar. Muchos grafiteros no dudan en firmar con aerosol indeleble en escaparates de comercios, puertas de locales o fachadas de edificios recién pintados, estropeando estéticamente con ello el lugar en el que se colocan.

 

Formas complejas de grafiti

 

 

Grafiti en Roma

En los setenta el principal escaparate de grafiti era el metro neoyorkino. Cada vez había más competición por ver quién pintaba más y más grande hasta que a alguien se le ocurrió hacer sus firmas por la parte de fuera. Fue entonces cuando empezó el verdadero auge del grafiti. Poco a poco para las firmas se empezó a usar el aerosol y estas se fueron convirtiendo en piezas más grandes con distintos trazos y efectos (trazo, sombras, etc). El movimiento se extendió por todo Estados Unidos. Cuando las autoridades se cansaron y empezaron a poner vigilancia la cosa salió del metro y ya no sólo se pintaban vagones y subterráneos sino paredes, carteles, etc. Cualquier superficie era válida. El grafiti se extendió por el mundo gracias a un vídeo que mostraba la escena neoyorquina: Style Wars.

El grafiti cada vez evolucionó más y más creando un verdadero movimiento alternativo extendido por todo el mundo. El grafiti actualmente abarca desde grandes murales de muchos colores que son verdaderas obras de arte a pintadas de unos pocos minutos en el metro de cualquier ciudad.

El grafiti tiene dos vertientes: una vertiente "legal", en la que artistas del aerosol son capaces de hacer cuadros y murales de gran espectacularidad y técnica, y su vertiente ilegal, en la que todo vale: metro, tren, carteles, paredes en la calle, etcetera, en la que no es cuestión de hacer grandes y espectaculares piezas en muros, sino pintar en los lugares más difíciles, las piezas más grandes y donde más se vean.

 

 

Stencil o plantilla en Los Caños de Meca, Cádiz] obra de [http://www.drhofmann.org/ Dr. Hoffman

Según dicen algunos escritores "el grafiti es guerrilla urbana, lucha en contra de lo establecido, es la libertad de expresión en estado puro. Expresarse más allá de las leyes, más allá de las normas, de lo que se puede y no se puede hacer. El grafiti toca todas las superficies, mucho, poco tiempo, muchos colores, pocos. No solo es el hecho del vandalismo sino de expresarte donde no te está permitido, mostrando tu obra a todo el mundo. El grafiti es una crítica y una agresión allí donde se haga, sin límites, sin censura. Los escritores no queremos que nos pongan paredes para pintar, no queremos que se nos aplauda, queremos un reconocimiento más allá de la palabra."

Además de la visión de los llamados escritores, el grafiti presenta una cara oscura: origina daños por valor de cientos de millones de dólares al año. Un dinero que va a la basura y que deja de emplearse para mejorar los espacios y servicios de transporte públicos.

El graffiti se le relaciona con el hip-hop, pero no tienen por qué ir unidos, ya que son algo totalmente diferente. El rap y el graffiti se formaron aproximadamente en la misma zona y sobre mismo tiempo pero no van unidos. Es más, los primeros vagones de metro pintados estaban dedicados a grupos punk.

 

Respeto a las reglas del juego

Dentro de la subcultura del grafiti existe una seríe de reglas no escritas que deben ser respetadas. Las más importantes son:

Para el que está empezando y aprendiendo, el experto, el que ya ha alcanzado el éxito, es el modelo, la autoridad. Y el reconocimiento de esa autoridad, imprescindible en el propio avance hacia el éxito. El éxito se puede resumir en "que hablen mucho de mí".

Una de las cosas más graves que puede hacer un grafitero es sin duda, infringir la regla de jerarquización; hacerlo es considerado automáticamente como una agresión (a otro grafitero, a todos, al sistema). Este acto provocara que el autor de esa "agresion" sea llamado TOY o TOYAKO

 

Famosos

Grafiti, cerca de Berlín

Post-grafiti o street art

 

 Tag (en azul) y plantillazo (en negro) en Nueva York

Aunque existen precedentes, a partir de finales de los años 1980 y en especial en los años 90 se fueron adoptando nuevas técnicas como la aplicación de aerosol con plantillas, y el pegado de carteles y pegatinas. Así parte del trabajo artístico se hacía en casa o en el taller. Luego, en la calle, el trabajo se hacía más rápido, reduciendo el tiempo que el artista está expuesto a que ser detectado.

Los grafitis tradicionales, los vinculados a la cultura hip hop, han seguido evolucionando, a veces influidos por el post-grafiti/street art, a veces con total independencia.

 

 

Graffiti político. León (Nicaragua), 1980

Técnicas relacionadas

 

Graffiti en corteza de árbol

 

 Grabado en corteza de árbol

Frecuentemente, las inscripciones en cortezas de árboles se asocian a declaraciones de enamorados, aunque pueden transmitir muchos otros mensajes. Es una práctica arriesgada para el árbol, ya que una incisión profunda, o un anillo que abarque casi todo el ancho del tronco puede dañarlo e incluso acabar provocándole la muerte. El artista holandés Influenza, encuadrable dentro del llamado Street art desarrolló en 2003 una serie de acciones en la corteza de árboles situados en lugares públicos y posteriormente recogió las fotos de estas acciones en un pequeño libro auto publicado que tituló Treeffiti. Desde entonces el término se ha usado ocasionalmente para denominar este tipo de intervención, normalmente cuando tiene una intencionalidad más cercana al espíritu del grafiti o del street art que a las tradicionales inscripciones de enamorados.

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